Basilisk Kouga Ninpou Chou: los ninjas de Shakespeare.

Aaah, los clásicos de Shakespeare, ¡cómo han marcado la literatura! Hamlet, Macbeth… y por supuesto, Romeo y Julieta. La más que conocida tragedia romántica cuyo impacto se aprecia incluso en la literatura moderna, sirviendo constantemente de inspiración para nuevas historias. Con esta obra se perpetuaron dos conceptos que podemos ver en gran parte de las novelas románticas hoy en día: un amor imposible, por una causa que va más allá de los personajes, y el “morir por amor” como la máxima expresión de éste. Y yo debo confesar que… no soy muy fan de estas historias (sobretodo de las que se enfocan en el concepto del “amor imposible”). En mi opinión, muy pocas obras consiguen implementar las temáticas shakesperianas con éxito, sin que parezca un drama barato. No obstante, de vez en cuando, por un golpe de suerte, nos encontramos con algunas joyas que consiguen crear una historia que, mediante su propia trama, nos haga deshacernos en lágrimas y gastarnos el sueldo de cleenex. Por suerte para los que disfrutamos de un buen dramónBasilisk es una de esas rarezas.

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Recomendación: Horimiya.

Un pequeño fact sobre mí: soy una persona de invierno. Muy a pesar de mis orígenes caribeños, no hay nada que me desespere más que el calor. Eso de salir a caminar por la calle y en cualquier momento encontrarme a Lucifer dando un paseillo de media tarde no va conmigo, lo siento. Y la playa está bien, sí, un rato. Ya sé que va a sonar súper cliché, pero de verdad, a mí déjame con mi mantita y mi té calentito que soy más feliz que un final de Disney. Que hablando de té (o café, que esto va al gusto) y manta… estarán de acuerdo conmigo en que, acompañados de una buena lectura, son la mejor cura para una tarde plof, ¿no? Porque sí, seré una persona de invierno, pero días pachuchos tenemos todos, y un cielo gris no suele ayudar mucho a levantar los ánimos. En esos días mi ritual es buscar un rato en el que no haya nadie a mi alrededor y estar yo me mí conmigo, apagar el móvil (que no sé por qué pero a la gente le da por contactarme justo cuando quiero estar tranquila, coñeee), buscar la mejor posición en el sofá, manta y algo calentito de beber en mano, y disfrutar de un buen rato de lectura. Todo muy bien pensado, ¿a que sí? Pero a pesar de tan rigurosa metodología, alguna vez me ha pasado que no sé qué puñetas leer… y cómo jode. A veces comienzo una lectura pero no me permite desconectarme, o me toca releer algo porque no tengo nada más. Cuando me pasan estas cosas, me suelo meter en blogs de reseñas de libros o manga pa’ver qué se cuece.

Y a eso vengo hoy, a recomendarles el manga perfecto para este tipo de ocasiones: Horimiya. Es una lectura súuuuper agradable, ligera, y que estoy convencida que les sacará alguna que otra carcajada (en mi caso fueron chorrocientas… por capítulo). Continue reading